Easy & Tasty
Eco-nutrition Challenge!

 
DAY 2
El Reto de las Sobras

Hoy sáquele el máximo partido a las sobras haciendo estas tres cosas:

  1. Use al menos tres cosas que ya lleven tiempo en la nevera. Hay alimentos como frutas y hortalizas que pueden estar bien aunque haya pasado su fecha de consumo preferente. Compruebe el aspecto y el olor que tienen y aplique el sentido común.
  2. Haga una receta aprovechando las sobras de la cena de ayer. En www.weekofsoya.eu tiene un montón de recetas para inspirarse.
  3. Haga compost. Ponga los residuos para tirar en bolsas biodegradables. ¿Y qué hacer con ellas? Seguro que su ayuntamiento tiene algún sistema de retirada de este tipo de basuras, o también puede empezar su propia pila de compost en el jardín.
 

¿Por qué?

¿Y por qué malgastar?

¿Sabía que cada año en Europa tiramos una cantidad enorme de comida, mucha de ella perfectamente en condiciones? Ya sea por no consumir productos perecederos a tiempo o por cocinar demasiada cantidad, los consumidores europeos tenemos a nuestro nombre una montaña de sobras de comida, que no supone nada bueno para el planeta. Por tanto, lo más razonable es no tirar las sobras y aprovecharlas en una deliciosa comida al día siguiente.

Factores medioambientales

Tirar comida no solo es un desperdicio terrible, sino que también tiene enormes repercusiones para el medio ambiente. Cada trozo de comida que acaba en el contenedor es un despilfarro de energía, agua y materiales de embalaje empleados en su producción, transporte y almacenamiento. Y con un 15 por ciento de la población mundial pasando hambre, más unos precios de los alimentos que amenazan con dispararse con la expansión demográfica, tenemos la responsabilidad de aprovechar bien la comida.

¿Y qué puede hacer el consumidor?

Una buena forma de asegurarse de no comprar más de lo que necesita es escribir la lista de la compra antes de ir al supermercado; también está bien comer antes de hacer la compra, para evitar que le entren ganas de coger más comida de la que necesita cuando vaya por los pasillos; planificar un menú semanal, para tener en la nevera y la despensa más o menos lo que vaya a necesitar; y pesar los alimentos antes de comprarlos.

 
 

Datos sobre la salud (la suya y la de la Tierra)

  • La comida que tiramos al año en Europa y EE. UU. equivale al triple de lo necesario para alimentar al mundo (www.nextgenerationfood.com).
  • El 15 por ciento de la población mundial pasa hambre y los precios de los alimentos amenazan con dispararse con la expansión demográfica.
  • Tirar comida al contenedor no es lo mismo que echarla a la pila de compost: en el vertedero produce metano, un gas 23 veces más potente a la hora de atrapar el calor que el CO2.
  • Aproximadamente un tercio de la comida producida, procesada, transportada, vendida y llevada a casa en el mundo occidental acaba en la basura.
  • WRAP (Waste and Resource Action Program), un grupo con sede en el Reino Unido, calcula que si los ciudadanos británicos dejasen de desperdiciar comida que podría haberse comido, el impacto en términos de CO2 sería equivalente al de retirar uno de cada cuatro vehículos de las carreteras del RU.
 
 

Consejos para su salud y la del planeta

  • Pruebe a aprovechar las hortalizas que ya llevan tiempo en la nevera o la despensa en sopas. Son un plato fácil de hacer, además de saludable.
  • Escriba un menú para el resto de la semana y cúmplalo. Verá cómo le ayuda a no comprar más de lo que necesita y a planificar cómo aprovechar lo que tiene en la nevera. Seguro que además ahorra dinero.
  • Haga un buen uso del congelador. Si hace la comida en lotes grandes y la congela en raciones, ahorrará tiempo y energía, y una vez descongelada puede utilizarla para preparar platos rápidos y fáciles mucho más respetuosos con el medio ambiente y sanos que las comidas precocinadas del supermercado.
  • Piense en la posibilidad de comprar por Internet lo que pueda almacenar en grandes cantidades y compre los alimentos perecederos según vaya necesitando.
  • Intente evitar las ofertas de 2x1 en productos perecederos; posiblemente no le dé tiempo a terminarlos antes de la fecha. Si no va a poder consumirlos antes de que caduquen, déselos a otra persona. Seguro que se lo agradece y será comida que no se tira.
  • Si no vuelve a casa a comer, llévese sobras en una fiambrera. Ahorrará el tiempo de preparar bocadillos a primera hora de la mañana, aprovechará lo ya cocinado y le saldrá más barato que comer de cafetería.